jueves, 19 de abril de 2012

COMO FUNCIONAN LOS FRENOS



Todos sabemos que apretando el pedal central de nuestro vehículo hace que el coche se pare, pero ¿Cómo ocurre? ¿Cómo transmite el coche la fuerza necesaria desde tu pierna a las ruedas para que el automóvil se detenga? ¿Cómo multiplica la fuerza esa fuerza para que sea suficiente para frenar algo tan grande como un coche, camión y otro tipo de máquina sobre ruedas?
Cuando aprieta el pedal de freno, tu coche transmite esa fuerza desde tu pie a los frenos a través de un fluido. Al necesitar los frenos una fuerza mucho mayor que la que puedes ofrecer con tu pierna, el coche debe aumentar considerablemente esa fuerza ejercida por los músculos de tu pierna. Lo hace de dos formas:
  • Elementos mecánicos.
  • Multiplicación por fuerza hidráulica.
Los frenos transmiten la fuerza a los neumáticos usando la fricción, y los neumáticos transmiten la fuerza a la superficie de la carretera usando también la fricción.
Sistemas hidráulicos
La idea básica detrás de cualquier sistema hidráulico, es bastante sencillo. La fuerza aplicada en un punto es transmitida a otro punto usando algún tipo de fluido, casi siempre algún tipo de aceite. Muchos sistemas de frenado también multiplican la fuerza ejercida durante el proceso. Si unimos dos cubos con agua por medio de una tubería, y presionamos el líquido de uno de ellos hacia abajo, el segundo cubo verá aumentado su nivel de agua. Esto ocurre porque la fuerza al presionar el primer cubo es trasmitida al segundo por medios hidráulicos.

Fricción
La fricción muestra claramente lo difícil que es deslizar un objeto contra otro. Los materiales tienen diferentes estructuras a un nivel microscópico. De hecho es más difícil frotar una goma de borrar con otra que frotar dos piezas metálicas. El tipo de material determina el coeficiente de fricción, y la fuerza necesaria para mover un objeto es proporcional al peso de dicho objeto. Cuanto más pese el objeto, más fuerza se requerirá. Este concepto es aplicable a los frenos y los clutches de un coche, donde una almohadilla o pastilla es presionada contra un disco giratorio. Cuanta mas fuerza se aplica a la almohadilla, mayor será la fuerza de parada.
Básicamente, cuando apretamos el pedal del freno de nuestro coche, estamos presionando el líquido de frenos localizado en un depósito o cilindro, y conectado a las pastillas de nuestras ruedas (normalmente las delanteras) por medio de cilindros y válvulas. En la trayectoria entre la localización de dicho líquido y las pastillas, la fuerza se ve incrementada por 36 gracias al sistema hidráulico antes mencionado.
Es importante hacer regularmente un mantenimiento del coche para verificar el líquido de los frenos, ya que sin ello la función de frenado simplemente no puede completarse.
¿Qué hacer si nos quedamos sin frenos?
Si nos quedamos sin frenos cuando nuestro coche está en marcha, estamos en un apuro, pero existen ciertas cosas que podemos hacer para salir del aprieto. Lo primero es mantener la calma. Debemos retirar el pie del pedal de aceleración y olvidarnos de el hasta que el problema quede resuelto. Lo siguiente es presionar en sucesiones breves y cortas, el pedal del freno. Esto puede generar suficiente presión en el sistema de frenado para que el coche se detenga.
Mientras tanto, puede ir reduciendo las marchas una a una y de forma rápida. Si vas a mucha velocidad, no podrás hacer un cambió a una marcha corta directamente por lo que tendrás que pasar por todos los cambios. El motor hará un ruido desagradable, pero en una emergencia esto es lo que menos importa.
Una vez que el coche haya disminuido considerablemente de velocidad, podemos utilizar el freno de mano para parar totalmente el vehículo. No lo uses si vas a mucha velocidad porque los efectos podrían ser desastrosos.